sábado, 21 de marzo de 2026

De Vík a Reykjavík (2026)

Esa roca que se ve al fondo es el cabo Dyrhólaey

A 12 kilómetros de Vík y a 188 de Reykjavík, está Reynisfjra black sand beach, una playa de arena negra larguísima. Es una playa muy peligrosa debido a la fuerza de su oleaje. En el aparcamiento hay carteles advirtiendo del peligro y luces de colores: rojo, amarillo y verde, que te permiten saber cuándo puedes visitarla y cuándo mejor te quedas al lado del coche y la ves de lejos. Es importante también comprobar las mareas antes de visitarla.

Foto extraída de la web Visit Iceland

Esta playa es famosa entre los turistas por sus columnas de basalto en la arena y porque tiene una cueva que fue escenario de la serie Juego de Tronos.

 
Sobre esas columnas de basalto anidan los frailecillos. Cuando estábamos allí, una bandada emprendió el vuelo y se fue a pescar al mar, ¡increíble!

Esas rocas que sobresalen en el mar son trolls, según el folklore islandés

A unos 19 kilómetros de ahí está Dyrhólaey, el punto más al sur de la isla. El aparcamiento es de pago, pero merece la pena la parada, ya que hay unas vistas espectaculares y un bonito faro.

Playa Reynisfjara vista desde Dyrhólaey

Aquí anidan las gaviotas

El faro

Otra visita que podría interesaros y que está cerca es la playa Solheimasandur que no tiene otra particularidad que la de albergar los restos de un avión estrellado, pero el aparcamiento es de pago, lógicamente, y el avión está a hora y media o dos horas de caminata por la arena. También hay un autobús lanzadera que cuesta 2.490 coronas (17,27€) sólo ida o 3.200 ida y vuelta (22,20€) y que te lleva hasta los restos; así que decidimos no visitarlo. Si habéis visto la serie Katla, lo habréis visto, porque sale en alguna escena.

A unos 10 kilómetros de la playa está la cascada Skógafoss, ya sé que todo son cascadas, pero merece siempre la pena visitarlas, ya que cada una es diferente y especial. Esta cascada recibe sus aguas del río Skógá y es una de las más grandes del país, tiene 25 metros de ancho y 60 de alto.


Debido a la gran cantidad de espuma que produce constantemente, es posible ver un arcoíris cuando el día está soleado, a veces simple, a veces doble.


Hay una senda a la derecha de la cascada que os lleva hasta lo alto y siguiendo el sendero, podéis llegar hasta los glaciares Eyjafjallajökull y Mýrdalsjökull si os apetece caminar.

Siguiendo en dirección a Reykjavík por la Ruta 1, a escasas dos horas de la capital y a unos 30 kilómetros de Skógafoss, se encuentra otra cascada, Seljalandsfoss, por detrás de la cual se puede caminar. Recibe sus aguas del río Seljalandsa, que a su vez las recibe del deshielo del glaciar Eyjafjallajokull. El volcán situado bajo esta masa de hielo entró en erupción en 2010 y fue el causante del caos aéreo en toda Europa.


Tiene una fuerza impresionante:

Id preparados con ropa impermeable porque la mojadura es buena:

 

Y a unos 560 metros a pie, siguiendo el sendero, te topas con Gjúfrabúi.


Una cascada escondida en una cueva. ¡Qué agobio de gente! Todos haciendo cola para hacerse la misma foto, ¡yo sólo quería una foto sin gente! no la conseguí.

Esta es la foto que se hace todo el mundo, superoriginales todos

Y esta fue la última visita antes de volver a Reykjavík y finalizar nuestra aventura islandesa por la Ruta 1 (Þjóðvegur 1 - Hringvegur 1). La próxima y última entrada estará dedicada a los baños de agua termal que visitamos.


jueves, 19 de marzo de 2026

Vík y Katla - Islandia (2025)

Una vez visitado el lago glaciar Jökulsárlón, seguimos rumbo a Vík por la Ruta 1, pero de camino nos desviamos un poco para visitar la Cueva de Yoda, también conocida como Gígjagjá. La llaman la Cueva de Yoda porque la silueta de la entrada recuerda al personaje de La Guerra de las Galaxias.

 
Es una cueva de lava que se encuentra en la base del promontorio Hjörleifshöfdi, que recibe su nombre del colono vikingo Hjörleifr HródmarssonDentro de la cueva hay una mesa y unos bancos de pícnic. 


De ahí nos dirigimos a Vík, una pequeña población al sureste de Islandia. Su ubicación es ideal para visitar esa zona del país, pero también es muy popular, así que es difícil encontrar alojamiento. Organizadlo con tiempo; nosotros tuvimos que seguir ruta hacia Reykjavík y se nos hizo muy largo y pesado ese tramo.

Según la leyenda, esas rocas que se ven en el mar son trolls: Skessudrangar, Landdrangar y Langhamrar

En la cima de una colina está la iglesia luterana Víkurkirkja; si habéis visto la serie Katla, os sonará, ya que era la oficina improvisada del jefe de policía. Desde ahí se tiene una bonita vista de Vík.

Desde Vík salen excursiones para visitar los alrededores; una de ellas es la de las cuevas de hielo del glaciar Mýrdalsjökull; esa fue la que nosotros hicimos. Bajo ese glaciar se encuentra Katla, un volcán dormido y uno de los más grandes de Islandia. La última vez que entró en erupción fue en 1918. Los científicos piensan que una nueva erupción podría ser inminente. Estas erupciones suelen generar inundaciones repentinas debido a la cantidad de hielo del glaciar. Ese es el argumento de la serie, qué pasaría si el glaciar se derritiera por una erupción volcánica.

Esta excursión la hicimos en abril y consistió en un paseo por el glaciar y la visita a una cueva de hielo. Estas cuevas de hielo las forma el agua del glaciar al correr y después, el aire las va erosionando. Se forman en invierno y van desapareciendo en verano, con el calor; así que estas compañías de excursiones tienen que buscar cuevas nuevas cada año.

Hicimos la excursión en un jeep enorme catorce pasajeros y el guía.


Nos dieron unos cascos y unos crampones y subimos por el glaciar hacia la cueva de hielo.


El paisaje volcánico y glaciar es espectacular, parece otro planeta.

Debajo de toda esa ceniza negra hay hielo, así que hay que caminar con precaución.

La ruta está marcada por unas cuerdas sujetas a unas varas de hierro incrustadas en el hielo del glaciar, para poder sujetarte y ayudarte a subir. También han esculpido peldaños e instalado puentes de madera para facilitar el acceso.

Observando el glaciar de cerca, se puede ver las diferentes capas de hielo y ceniza; así se puede estudiar el glaciar y calcular cuándo sucedieron sus erupciones.

Parecía que estuviéramos dentro de una película en blanco y negro, pero no.


Y llegamos a la cueva de hielo, después de una subida de aproximadamente media hora.

La entrada a la cueva
 
Dentro de la cueva

La bajada es más complicada, incluso con los crampones yo resbalaba, así que bajé con mucho cuidado y sujetándome a las cuerdas.
 

sábado, 14 de marzo de 2026

Los fiordos del Este y el lago glaciar Jökulsárlón - Islandia (septiembre 25)

En la zona Este del país no hay tanto turista como en el resto y, por lo tanto, es más difícil encontrar alojamiento asequible. Yo os aconsejaría que lo organizarais con bastante antelación para encontrar lugares baratos y buenos.

Siguiendo la Ruta 1 desde Egilsstaðir hacia el sur, se bordean los impresionantes fiordos del Este.

Mapa extraído de la web Islandia 24

Para llegar a los fiordos desde el bosque Hallormsstaður, tomamos una carretera de grava bastante empinada y complicada.

En esta parte del país, la Ruta 1 es una carretera pintoresca que bordea los fiordos costeros y pasa por encantadores pueblos pesqueros al lado de montañas enormes y con historia. Aquí puedes disfrutar de maravillas de la naturaleza, rutas de senderismo, vida silvestre y cultura tradicional islandesa.


 
Una granja de ostras

Desde la carretera vimos la montaña Búlandstindur, una montaña de basalto con forma piramidal que alcanza los 1.069 metros de altura y que, suponen, se formó hace unos 8 millones de años. Como podéis ver, hay un mirador al lado de la carretera para sacarle fotos.


Cuenta la leyenda que esta montaña es capaz de conceder deseos durante el solsticio de verano y se considera un lugar sagrado y un centro energético para todo el país, debido a su forma piramidal.

La montaña vigila el pueblo de Djúpivogur, que también está ligado a leyendas de trols, se dice que una trol está enterrada bajo un montículo rocoso cercano. Esta es la única Cittaslow de todo el país.

Foto tomada por Chris Thompson

Siguiendo hacia el sur empiezas a ver a la derecha de la carretera las lenguas glaciares de Vatnajökull, el glaciar más grande de Islandia y el segundo de Europa.

Imagen extraída de Wikipedia

A lo largo de la carretera hay lugares donde se puede aparcar y dar una pequeña caminata cerca del glaciar.

Lengua glaciar de Vatnajökull

Foto tomada por Chris Thompson

De una de sus lenguas glaciares, Breiðamerkurjökull, que llega al lago glacial Jökulsárlón, se desprenden trozos de hielo que flotan en su agua en forma de icebergs antes de llegar al mar.



El paisaje es impresionante y hace mucho frío cerca del glaciar. Es asombroso ver los icebergs de color  azul flotando por todas partes y, entre ellos, focas nadando.


El aparcamiento, por supuesto, es de pago. Es posible hacer excursiones en un barco anfibio o una zodiac para navegar entre los glaciares, pero son carísimas.

Un dibujo del lugar

Al otro lado del puente podéis encontrar la Playa de los Diamantes. Atención, aunque está muy cerca no hay acceso peatonal, así que la única manera de pasar de un sitio a otro es con el coche; una vez que pagas el aparcamiento todos ellos están incluidos, así que puedes aparcar sin problema a ambos lados del puente. La dificultad es pasarlo, ya que es de doble dirección, pero de un solo carril, así que tienes que esperar un montón a que la fila enorme de coches en sentido contrario termine de pasar para poder hacerlo tú, ten paciencia.

La Playa de los Diamantes debe su nombre a los trozos de hielo que descansan sobre su arena negra a modo de piedras preciosas.

Hay carteles explicativos de cómo el calentamiento global está afectando al glaciar que, con el deshielo, se está haciendo cada vez más pequeño.

A 122 kilómetros de la laguna Jökulsárlón se encuentra Kirkjubæjarklaustur, un pueblo de unos 180 habitantes. Se cree que unos monjes irlandeses se asentaron allí antes de la llegada de los vikingos, así que era un área estrictamente cristiana por la que no pasaban los paganos. Dice la leyenda que el pagano Hildir Eysteinsson planeó mudarse allí, pero cayó muerto nada más pisó su suelo y ahora está enterrado bajo un túmulo.


Desde 1186 hasta 1550, año del fin de la reforma religiosa islandesa, hubo un convento de monjas benedictinas en el pueblo y hoy en día hay un sitio arqueológico donde se encuentran los restos del convento. Este pueblo tiene una iglesia peculiar.

 
La campana de la iglesia

A tres minutos en coche se encuentra Kirkjugólf, un monumento natural protegido. Consiste en columnas de basalto de las que sólo se ve la parte de arriba, por lo que parecen adoquines manufacturados de forma hexagonal, de ahí que se llame "suelo de iglesia"; pero nada más lejos de la realidad, se formó hace miles de años debido a la actividad volcánica.