martes, 10 de marzo de 2026

Zona volcánica de Krafla - Islandia (04/09/25)

Hoy hemos dejado Akureyri para seguir nuestro camino hacia el Este del país, hacia Egilsstaðir. Como hay unos 247 km. entre ambas poblaciones, decidimos ir parando por el camino para ver la zona volcánica de Krafla. Esta área tiene 10 kilómetros de ancho y 90 de largo, y es una de las zonas más activas del país.
 
Aprovechamos este día también para visitar el lago Mývatn, que forma parte del Círculo de Diamante, y del que ya hablé en otra entrada, así que no me voy a repetir.
 
Muy cerca del lago Mývatn está el cráter Hverfjall, un cráter de un kilómetro de diámetro que se creó hace 2500 años por la actividad del sistema volcánico de Krafla, con el que está conectado.
 

El terreno volcánico de Hverfjall es muy delicado, así que se pide mantenerse en los caminos marcados para respetar el entorno, aunque no todo el mundo lo hace.
 
  
Hay un aparcamiento de pago a los pies del cráter y dos sendas que suben hasta la cima: una corta que sale del aparcamiento y mide 2 km.; y una larga que sale del Campo de Lava Dimmuborgir y sube en una trayectoria circular a lo largo de 9 o 10 kilómetros. Nosotros hicimos la corta.
 
 
 
Desde la cima se puede ver el lago Mývatn.
 

También se puede caminar alrededor del cráter, pero nosotros no lo hicimos, 
hacía muchísimo frío en la cima y se puso a granizar; así que emprendimos el descenso.
 
El interior del cráter

NÁMASKARĐ 

Después de esto, visitamos Námaskarð, zona geotérmica a 30 minutos en coche del lago Mývatn y a 14 del cráter Hverfjall, que también pertenece al sistema volcánico de Krafla.
 

La vegetación no crece allí debido al calor, la acidez del suelo y los vapores venenosos que expele. Sin embargo, los colores de la tierra son muy vivos y variados
: naranjas, rojos, amarillos, azules... debido a los productos expulsados.
 
 
El aire huele a azufre a causa de los gases de los numerosos charcos de barro burbujeante y las fumarolas.
 
 

VÍTI

Es importante decir que hay dos volcanes con el mismo nombre en Islandia, por lo que, cuando lo busquéis en el mapa, hacedlo añadiendo Krafla a la búsquda, ya que si no, quizás os aparezca el otro, que está más al sur. Víti significa "infierno" haciendo referencia a su pasado violento.
 
Este volcán se formó en 1724 y su actividad duró cinco años. Las explosiones de lava eran tan violentas que se decía que las podían ver desde el sur del país.
 
Hoy en día es un cráter de 300 metros de diámetro con un lago de agua azulada en su interior.
 
 
Cuando lo visitéis, comprobad que el cielo está despejado, porque la primera vez que intentamos visitarlo, había tantísima niebla que no se veía nada en absoluto. El aparcamiento está justo al lado del cráter y es de pago, aunque los primeros cinco minutos son gratis.
 
De nuevo en ruta, nos topamos con un bar muy interesante en medio de la nada:
 

Con un surtidor de gasolina:
 
 
Y terraza con mesas:
 

Se llama Beitarhúsi
ð y  merece la pena parar y tomar un café y un pastel.
 
 

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