jueves, 19 de marzo de 2026

Vík y Katla - Islandia (2025)

Una vez visitado el lago glaciar Jökulsárlón, seguimos rumbo a Vík por la Ruta 1, pero de camino nos desviamos un poco para visitar la Cueva de Yoda, también conocida como Gígjagjá. La llaman la Cueva de Yoda porque la silueta de la entrada recuerda al personaje de La Guerra de las Galaxias.

 
Es una cueva de lava que se encuentra en la base del promontorio Hjörleifshöfdi, que recibe su nombre del colono vikingo Hjörleifr HródmarssonDentro de la cueva hay una mesa y unos bancos de pícnic. 


De ahí nos dirigimos a Vík, una pequeña población al sureste de Islandia. Su ubicación es ideal para visitar esa zona del país, pero también es muy popular, así que es difícil encontrar alojamiento. Organizadlo con tiempo; nosotros tuvimos que seguir ruta hacia Reykjavík y se nos hizo muy largo y pesado ese tramo.

Según la leyenda, esas rocas que se ven en el mar son trolls: Skessudrangar, Landdrangar y Langhamrar

En la cima de una colina está la iglesia luterana Víkurkirkja; si habéis visto la serie Katla, os sonará, ya que era la oficina improvisada del jefe de policía. Desde ahí se tiene una bonita vista de Vík.

Desde Vík salen excursiones para visitar los alrededores; una de ellas es la de las cuevas de hielo del glaciar Mýrdalsjökull; esa fue la que nosotros hicimos. Bajo ese glaciar se encuentra Katla, un volcán dormido y uno de los más grandes de Islandia. La última vez que entró en erupción fue en 1918. Los científicos piensan que una nueva erupción podría ser inminente. Estas erupciones suelen generar inundaciones repentinas debido a la cantidad de hielo del glaciar. Ese es el argumento de la serie, qué pasaría si el glaciar se derritiera por una erupción volcánica.

Esta excursión la hicimos en abril y consistió en un paseo por el glaciar y la visita a una cueva de hielo. Estas cuevas de hielo las forma el agua del glaciar al correr y después, el aire las va erosionando. Se forman en invierno y van desapareciendo en verano, con el calor; así que estas compañías de excursiones tienen que buscar cuevas nuevas cada año.

Hicimos la excursión en un jeep enorme catorce pasajeros y el guía.


Nos dieron unos cascos y unos crampones y subimos por el glaciar hacia la cueva de hielo.


El paisaje volcánico y glaciar es espectacular, parece otro planeta.

Debajo de toda esa ceniza negra hay hielo, así que hay que caminar con precaución.

La ruta está marcada por unas cuerdas sujetas a unas varas de hierro incrustadas en el hielo del glaciar, para poder sujetarte y ayudarte a subir. También han esculpido peldaños e instalado puentes de madera para facilitar el acceso.

Observando el glaciar de cerca, se puede ver las diferentes capas de hielo y ceniza; así se puede estudiar el glaciar y calcular cuándo sucedieron sus erupciones.

Parecía que estuviéramos dentro de una película en blanco y negro, pero no.


Y llegamos a la cueva de hielo, después de una subida de aproximadamente media hora.

La entrada a la cueva
 
Dentro de la cueva

La bajada es más complicada, incluso con los crampones yo resbalaba, así que bajé con mucho cuidado y sujetándome a las cuerdas.
 

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