domingo, 31 de marzo de 2024

TROMSØ - NORUEGA (del 17 al 25 de febrero de 2024)

Tromsø es una pequeña ciudad del norte de Noruega, situada en la isla de Tromsøya, dentro del Círculo Polar Ártico. En febrero, la temperatura media es de -4ºC, por lo tanto es importante equiparse adecuadamente. Para ello consulté el blog Nerd Nomads donde dan muy buenos consejos de cómo vestirse, dependiendo de la época del año en la que viajes.
 
Panorámica de Tromsø desde la montaña Fløya (extraída de Wikipedia)
 
La oficina de turismo vende un pase cultural (Cultural Pass) que incluye la visita de la mayoría de los museos y atracciones de la ciudad y una tarjeta para el autobús. Merece la pena comprarlo.
 
Las atracciones incluidas en el pase cultural son:
- La catedral del Ártico
- El teleférico Fjellheisen
- Polaria
- The Arctic University Museum of Norway
- Troll Museum
- The Polar Museum
- Perspektivet Museum
- Magic Ice
- The Art Museum of Northern Norway
- The Science Centre of Northern Norway

La montaña Fløya, la Catedral del Ártico y el puente de Tromsø desde la ciudad.

El autobús número 26 lleva desde el centro de la ciudad a la Catedral del Ártico, una construcción modernista que se encuentra en el continente y a los pies de la montaña Fløya. En realidad, no es una catedral, sino una iglesia luterana. Fue construida en hormigón en 1965.
 
El lateral de la catedral.

La fachada principal de la catedral.

La vidriera en el interior de la catedral.

El órgano en el interior de la catedral.
 
El puente de Tromsø visto desde la catedral.

La catedral iluminada de noche con el puente a la izquierda.

 
El autobús número 26 te lleva también hasta el teleférico, pero se puede dar un pequeño paseo sin problemas, es un cuarto de hora de caminata aproximadamente, y eso es lo que hicimos. De esa manera disfrutamos de las vistas maravillosas que ofrecía el paisaje nevado.


El teleférico sube hasta
Storsteinen (La roca grande), desde donde hay unas vistas magníficas sobre Tromsø. La montaña Fløya se encuentra un poco más arriba caminando desde el teleférico. Está abierto hasta las doce de la noche, por lo que, si el cielo está despejado y las condiciones son favorables, se podrían ver las auroras boreales sobre la ciudad.
 
 
La subida.

La bajada.

En lo alto hay un café con un mirador para observar la ciudad. El café se llama Fjellstua Café y está abierto hasta las 23:30; aquí puedes degustar hamburguesa de reno. Siempre está lleno y es difícil encontrar mesa; además no hacen reservas, por lo que tienes que ser rápido cuando una mesa se libera.

El mirador con una de las cabinas del teleférico.
 
Caminando un poco se llega hasta otra especie de mirador, desde donde saqué la foto anterior. En invierno hay que caminar en la nieve, en ocasiones hasta las rodillas.


Pero merece la pena la caminata, porque las vista son incomparables.
 

Hay gente que sube en teleférico para bajar esquiando o haciendo snowboarding. El tiempo es muy cambiante y un minuto sale el sol y al minuto siguiente se pone a nevar intensamente.
 
 
Es un acuario que muestra ejemplares de peces y crustáceos del Ártico. Su edificio es muy singular, pues simula bloques de hielo cayéndose a modo de fichas de dominó. Está en obras porque lo están ampliando, así que no pudimos hacer una visita alrededor de la edificación.


La atracción principal es la piscina interior con las focas: tienen cinco de dos especies diferentes, una de esas especies es la foca barbuda; la foca más joven nació en Polaria en julio de 2023. Todos los días les dan de comer y las entrenan a las 10:30, a las 12:30 y a las 15:30. Nos contaron que el entrenamiento está destinado a mantenerlas ágiles tanto física como mentalmente. La ampliación del edificio tiene como objetivo darles más espacio a las focas y que puedan nadar en el exterior.


The Arctic University Museum of Norway es también conocido como el Museo de Tromsø. Para llegar allí cogimos un autobús.
 
 
La Universidad de Tromsø es la tercera en tamaño del país y es la universidad situada más al norte del mundo. 
 
El museo tiene exposiciones temporales relacionadas con las investigaciones que realiza la Universidad de Tromsø; pero también tiene exposiciones permanentes dedicadas a la fauna y la geología de la zona, a las auroras boreales y a la historia de Noruega y los samis, el pueblo nativo habitante del norte de Noruega.



 
Sigue las huellas del Troll
 
Es un museo de realidad aumentada que cuenta la historia de los Troll y de la mitología nórdica; además, tiene maquetas de algunos cuentos infantiles. Es un museo pequeño que se visita rápidamente, pero que merece la pena ver.
 
 
Foto de realidad aumentada. Te la envían a tu correo electrónico.

Los mundos de la mitología nórdica.

Una escena de la obra Peer Gynt de Henrik Ibsen.


Es el edificio más antiguo de Tromsø
 
Este es un museo dedicado a la caza de focas, morsas, zorros polares y osos polares. Tiene una colección bastante grande de animales disecados y pieles.
 
Además, hay una sala dedicada al explorador Amundsen, quien plantó la bandera noruega tanto en el Polo Sur (16/12/1911) como en el Polo Norte (mayo de 1926). Su relación con Tromsø es la de haber salido de la ciudad a bordo del hidroavión francés Lathan en rescate del dirigible Italia el 18 de junio de 1928 cuando, este último se perdió en una expedición al Polo Norte. El hidroavión donde viajaba Admundsen se estrelló ese mismo día y su cuerpo no ha sido encontrado.


 
El Museo de la Perspectiva tiene exposiciones temporales en la planta baja y una exposición permanente en las otras dos plantas sobre la artista noruega Sara Fabricius, quien firmaba sus libros con el seudónimo de Cora Sandel, y que vivió en el edificio que hoy alberga el museo.
Sara Fabricius empezó como pintora, pero a partir de 1926 empezó a escribir y publicó un total de once libros. Llegó a ser miembro de la "Academia noruega de Lengua y Literatura".

 
Magic Ice es un bar de hielo, que está a -5ºC, por lo que, al entrar, te dan una capa térmica enorme que te mantiene calentita.
 

Con la entrada tienes derecho a una bebida de bienvenida Frost, que es una mezcla de jugo de bayas y vino blanco, que te sirven en vasos de hielo.
 
Foto tomada por Aury Barbero.
 
El lugar está decorado con esculturas de hielo y las paredes de hielo también están esculpidas con motivos nórdicos.
 
La barra del bar.
 
Foto hecha por Aury Barbero.

Foto hecha por Aury Barbero.



 
 
Es un museo de arte moderno donde se muestran exposiciones temporales. La exposición que vimos se llama "Gába - female resilence" (Gába - resiliencia femenina) y presenta el trabajo de artistas femeninas con raíces Sápmi.
 
Gába es la palabra que se utiliza en la lengua sami del norte para referirse a mujeres con habilidades y poder para hacer algo y que poseen talento, conocimiento, aptitud e inteligencia.
 
 
Para llegar al Centro de la Ciencia hay que coger el autobús. Es como un Cosmo Caixa en pequeño; está orientado a los niños. Pero tiene un planetario que muestra una película sobre las auroras boreales.
 
 
Pertenece a la Iglesia de Noruega, que es protestante. Esta y la catedral católica de Tromsø son las únicas catedrales de madera de Noruega. Fue construida en 1861 en estilo neogótico y está en el centro de la ciudad. Intentamos visitarla, pero estaba cerrada, así que no nos quedó más remedio que verla sólo por fuera.




ALGUNAS IMÁGENES DE LA CIUDAD

Por todas partes había luces decorando los edificios.
 
Foto hecha por Aury Barbero.

Representa la caza de la ballena.

Un mural que representa a Amundsen y a una ballena.



Mural que representa la ciudad de Tromsø.


 
Puesto callejero donde venden perritos calientes de reno, siempre había cola (foto hecha por Aury Barbero)

La biblioteca.

A LA CAZA DE LAS AURORAS
 
Contratamos una excursión pequeña, sólo ocho personas y el guía, para ver las auroras boreales; salimos de Tromsø a las 17:30 y volvimos a las 3:30 de la madrugada.
 
Para que las auroras boreales puedan verse han de darse tres factores importantes:
1. que no haya contaminación luminosa,
2. que el cielo esté despejado,
3. que haya habido actividad solar, ya que las auroras son plasma expulsado por el sol que al llegar a la atmósfera terrestre reaccionan con los campos magnéticos de la Tierra produciendo ese efecto luminoso.
 
Para que se diera el factor 1 tuvimos que salir de Tromsø; para que se diera el factor 2 viajamos al sur, a 144km de la ciudad, al parque nacional Øvre Dividal, huyendo de la contaminación luminosa e intentando encontrar cielos despejados o, al menos, lo más despejados posible. Al parecer, las condiciones solares habían sido buenas así que era posible que se diera el factor 3. La nieve nos llegaba a las rodillas y el cielo estaba algo despejado, parecía que podríamos tener suerte. El paisaje era espectacular.

Foto tomada por Michael, nuestro guía.

Allí, nuestro guía montó el fuego de campamento; nos proporcionó sillas para sentarnos y nos dio la cena y una bebida caliente con galletas y esperamos y esperamos y esperamos...
 
 
Como he mencionado con anterioridad, el tiempo cambia de un minuto a otro y el factor 2 empezaba a fallarnos. El frío ya era desagradable y ni siquiera la ropa de abrigo que llevábamos nos calentaba.

Una foto del grupo, como se puede apreciar, estaba nevando. (Foto tomada por Michael)

Por fin, a eso de las doce de la noche apareció una tímida aurora, que a simple vista era como una pequeña nube blanca. Una pequeña y tenue aurora boreal que apareció entre dos nubes durante unos escasos minutos. Visto y no visto.

Foto tomada por Michael

Recogimos el fuego de campamento y nos volvimos a
Tromsø bastante contentos porque habíamos visto más de lo que muchas personas han visto.

CRUCERO POR LOS FIORDOS NORUEGOS

Aconsejo que comprobéis el parte meteorológico, porque si no hace buen tiempo, no se ven ni los fiordos, ni la fauna salvaje. La excursión consistía en un paseo por los fiordos, comida y bebida caliente. También incluía pesca para los que quisieran.


Vimos dos alces en la distancia.

Bloques de hielo sueltos flotando en el mar.

La Catedral del Ártico desde el barco.

A pesar de que nevara durante la mayoría del trayecto, mereció la pena, porque los paisajes nevados y helados son espectaculares.

CAMPAMENTO SAMI

El campamento Tamok está a unos 25 minutos de Tromsø. Esta visita consistió en un paseo en trineo tirado por renos, dar de comer a los renos, comida, bebida y una explicación de la cultura sami.
 

Lo primero de todo fue el paseo en trineo tirado por renos. Íbamos dos personas por trineo sentadas sobre pieles de reno y tapadas con mantas para no pasar frío. Los trineos van atados unos a otros y la comitiva la dirige uno de los samis a pie. El paseo duró una media hora.


El paisaje era increíble.
 
 
 
Después del paseo, nos dieron un cubo con pienso y dimos de comer a los renos. Algunos se dejan tocar, son muy suaves y bastante dóciles para ser animales salvajes.
 
 


Un reno albino.

Después de dar de comer a los renos, nos dieron de comer a nosotros en una kata sami; para los omnívoros, estofado de reno con verduras. Después de la comida, una sami nos habló de su cultura y de su relación con los renos. También nos cantó dos "yoik", su canto tradicional.
 

Foto hecha por Aury Barbero
 
La guía sami nos contó que:
Para los samis, el reno es muy importante, lo aprovechan todo de él y comen reno todos los días.
Los samis fueron perseguidos, primero por los cristianos para cristianizarlos y "alejarlos del demonio" y después por los noruegos.
Los cristianos los persiguieron, quemaron sus instrumentos musicales (tambores) y les prohibieron llevar sus gorros y cantar sus canciones porque, según los cristianos, estaban conjurando a satán.
Más tarde, fueron los noruegos quienes los persiguieron para que dejaran sus costumbres y su lengua. El gobierno noruego quería que fueran todos "noruegos". Pero en los años ochenta del siglo XX, consiguieron que sus derechos e identidad fueran reconocidos.
Hoy en día, tienen escuelas, institutos y universidades en su lengua, y su cultura está protegida. Sin embargo, el gobierno noruego es el encargado de dar permisos para el pastoreo de los renos y sólo una persona de cada familia sami puede dedicarse a ello. Así que es una manera de hacer que el resto de las personas en esa familia se dediquen a otros oficios.
Solía ser un estigma ser sami y hoy en día todavía hay personas que no se atreven a reconocer que lo son.
Los samis viven en cuatro países diferentes: Noruega, Suecia, Finlandia y Rusia. Antiguamente no existían las fronteras que existen ahora.
Los trajes típicos tienen unos ribetes en la falda que son diferentes para cada pueblo, como pasa con los kilts y los clanes escoceses. Los vestidos de los hombres son más cortos que los de las mujeres, pero todos llevan los mismos colores y ribetes.
Sólo a los samis se les permite poseer renos.
Los renos del campamento se sueltan en abril para que pazcan en libertad y den a luz a sus crías, ya que a las hembras les gusta parir donde nacieron. Suelen dar a luz a una sola cría; a veces tienen dos, pero una no sobrevive. Todos los renos están etiquetados y está prohibido cazarlos ya que pertenecen a alguien. Si se mata a un reno de otra persona, se puede ir a la cárcel. Eso sí, el gobierno noruego puede otorgar permisos para cazar aquellos que están en libertad y no pertenecen a nadie.
Los renos pierden su cornamenta cada año. Tanto machos como hembras tienen cuernos, aunque los de las hembras suelen ser más pequeños. Los samis utilizan estos cuernos para hacer herramientas o mangos de cuchillos y cubiertos.

LAS CÚPULAS DE HIELO

Están a hora y media en autocar desde Tromsø.
 
Una panorámica de las cúpulas desde el exterior.
 
El hotel de hielo se empieza a construir cada año en octubre y se termina para Navidades, lleva dos meses construirlo. Primero inflan una especie de globos que después cubren con nieve; cuando la nieve cuaja, desinflan los globos y después tallan en la nieve. Cogen bloques de hielo de un lago cercano y los esculpen y pulen para hacer las mesas, sillas, etc.
 

Los escultores que adornan las cúpulas vienen de Suecia y cada año eligen un tema diferente: el año pasado fueron los animales del Ártico; este año, los vikingos.
 
La puerta de entrada

La primera cúpula, nada más entrar, es el comedor, donde comimos más tarde. Allí nos pusieron un vídeo explicando cómo se constuyen.
 


Después, pasamos a la segunda cúpula, que es el bar, donde nos sirvieron una bebida fría no alcohólica en vasos de hielo; la misma bebida, nos la sirvieron caliente para comer.
 
La barra del bar

Sirope de frutos rojos con agua fría servido en vasos de hielo.


Escultura en la pared del bar.
 
Del bar se accede a un pasillo que lleva a las ocho habitaciones, cada una decorada de diferente manera.
 
El pasillo que lleva a las habitaciones.

 
Foto hecha por Aury Barbero






 
La temperatura en las cúpulas es constante, -5ºC. A las personas que se quedan a dormir, les dan unos sacos de dormir que aguantan hasta -20ºC.
A mediados de abril, con el deshielo destruyen la construcción y la comienzan de nuevo en octubre.
 
TRINEOS TIRADOS POR PERROS
 
Esta fue nuestra última excursión. Comenzó muy temprano, a las 8:10 de la mañana nos recogieron en el centro de la ciudad y viajamos en autocar durante cuarenta y cinco minutos hasta el campamento de los perros.
 
 
Al llegar nos dieron unos monos térmicos abrigados, botas y guantes. Después nos dijeron cómo conducir el trineo, lo que debíamos y no debíamos hacer: debes guardar una distancia de seguridad con el trineo que va delante de ti y no debes soltar el trineo en ningún momento porque los perros siguen corriendo y no esperan por ti. El trineo tiene dos frenos: uno para aminorar la marcha y otro para frenar, usando el peso de tu cuerpo. Cinco huskies tiran del trineo y dos personas van en él: una sentada y otra conduciendo.
 
Foto cedida por Aury Barbero.
 
Los perros tienen una fuerza y una energía impresionantes y se lo pasan genial tirando del trineo; cuando nos parábamos por cualquier cosa, no hacían más que ladrar, aullar y tirar del trineo para seguir. Nos miraban como diciendo "¿Pero por qué no nos movemos?"
 
Foto cedida por Aury Barbero.
 
En el campamento, tienen alrededor de ciento cincuenta huskies de Alaska cruzados con otras razas.
 
 
Al finalizar la visita, nos dieron un carné de conductor de trineos.